El frío de una sabana cundiboyacense me envolvió al nacer. Conocí el Amor y ese amor me trajo
a saborear el dulce del Valle y aquí me quedé. Mi hijo dice que soy pequeña de estatura pero grande de corazón, mientras que mis hijas insisten que soy loquita y medio bruja. Grande en espíritu y grande en peleas justas, loca por aprender y bruja para crear. Humilde a veces, intensa casi siempre y como dice mi amor: Antes de ella no queda sino el resuello.
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